La mayor diferencia se registra en los pagos en línea, comercio electrónico y operaciones bancarias digitales.
Aunque la conectividad avanza, el reto sigue siendo el acceso equitativo a servicios y herramientas digitales.
La brecha tecnológica entre las zonas rurales y urbanas de San Luis Potosí persiste, especialmente en el uso de servicios digitales como pagos en línea, compras por internet y operaciones bancarias electrónicas.
De acuerdo con indicadores de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2025, el principal reto ya no se limita a contar con conexión a internet, sino a la manera en que las personas aprovechan las herramientas digitales.
La diferencia más amplia entre áreas urbanas y rurales se presenta en los pagos realizados en línea, con una brecha de 21.7 puntos porcentuales a favor de las ciudades. Esta desigualdad también se observa en el comercio electrónico, con una diferencia de 20.9 puntos, y en las operaciones bancarias digitales, donde la distancia entre ambos sectores alcanza 20.7 puntos porcentuales.
Estos datos reflejan que, aunque más hogares cuentan con conectividad, parte de la población rural enfrenta mayores obstáculos para realizar trámites, compras, pagos o movimientos financieros a través de internet.
En San Luis Potosí, entre 70.1 y 80 por ciento de los hogares tiene acceso a internet. En el uso cotidiano de telefonía móvil, la entidad se ubica en un rango de entre 80.1 y 90 por ciento de la población de seis años y más.
Sin embargo, la adopción de dispositivos inteligentes en el hogar sigue siendo menor, ya que entre 20.1 y 30 por ciento de las viviendas cuenta con este tipo de tecnología. Estos aparatos incluyen bocinas inteligentes, sistemas de videovigilancia, iluminación conectada, electrodomésticos y otros equipos vinculados a una red de internet.
El uso de internet se concentra principalmente en los hogares, donde se conecta 95.6 por ciento de las personas usuarias. A nivel nacional, 37.3 por ciento de quienes navegan en internet realizan compras en línea, principalmente de artículos personales e higiene, ropa y accesorios, productos para el hogar y servicios de transporte por aplicación.
La información muestra que ampliar la infraestructura digital no es suficiente si no se acompaña de capacitación, acceso a servicios financieros y herramientas que permitan a las comunidades rurales aprovechar la conectividad en condiciones similares a las zonas urbanas.
