Alcaldes y comunidades indígenas expresaron preocupación por oficios enviados a ayuntamientos para autorizar almacenamiento, manejo y consumo de explosivos.
Aunque no hay confirmación oficial de proyectos de fracking, organizaciones civiles pidieron claridad sobre el propósito de las solicitudes.
Autoridades municipales y comunidades indígenas de la Huasteca potosina expresaron preocupación luego de que Petróleos Mexicanos enviara oficios a distintos ayuntamientos para solicitar permisos relacionados con el almacenamiento, manejo y consumo de material explosivo.
De acuerdo con los reportes, las solicitudes estarían amparadas por un permiso de la Secretaría de la Defensa Nacional. Sin embargo, hasta el momento Pemex no ha aclarado oficialmente cuál sería el objetivo específico del uso de explosivos en la región.
Aunque los documentos no mencionan de forma explícita actividades de fracturamiento hidráulico, conocido como fracking, alcaldes y organizaciones civiles señalaron que este tipo de permisos podría estar vinculado con futuras labores de exploración petrolera. Esta versión no ha sido confirmada por la empresa ni por autoridades federales.
Ante la incertidumbre, algunos ayuntamientos indicaron que buscarán asesoría técnica y jurídica antes de emitir cualquier autorización, con el fin de conocer el alcance de las solicitudes y los posibles impactos ambientales, especialmente en mantos acuíferos y comunidades de la Huasteca.
El Gobierno de San Luis Potosí informó que, hasta el momento, no cuenta con información oficial que confirme la realización de proyectos de fracking en la entidad. También señaló que mantiene comunicación con los municipios para revisar el contenido de los documentos enviados por Pemex y solicitar mayor claridad sobre su propósito.
El fracking es una técnica utilizada para extraer gas natural y petróleo atrapados en formaciones rocosas profundas, mediante la inyección de agua, arena y aditivos químicos a alta presión. Su posible uso genera debate por los riesgos ambientales asociados, entre ellos el consumo de agua y posibles afectaciones a acuíferos.
Por ahora, las solicitudes mantienen la preocupación entre autoridades locales, organizaciones civiles y habitantes de la Huasteca, quienes esperan información oficial antes de tomar decisiones sobre los permisos.
